Enrique Calderón, el famoso imitador de Evo Morales, está preocupado. Cree que de continuar el presidente en el poder, sus días como el artista que encarnó a tan peculiar personaje habrán acabado.
“Yo confío en los sistemas democráticos. Pero si Evo se queda, y a la fuerza, creo que desaparezco; creo que seré alguien que deje el arte”, dijo.
Aquel augurio, que más se asemeja a una sentencia, mostró al actor paceño de 42 años en una faceta diferente.
Más allá del personaje que representa con el saco, la peluca, la banda y medalla presidencial de utilería, con los que jura y perjura que una nueva reelección es su derecho humano, en esta ocasión surgió su voz de ciudadano. Aquel con el que afirmó que "la era Evo seguramente pasará a la historia".
“A no ser que caigamos realmente en una fuerza dictatorial, y lo estoy suponiendo, y se nos obligue a mantener un Gobierno. Confío que no será así”, manifestó.
