El anuncio ayer del descubrimiento de una máscara de piedra de unos 9.000 años de antigüedad cerca del asentamiento judío de Pnei Hever, en Cisjordania ocupada, refuerza la teoría de los arqueólogos de haber dado con un centro de producción de máscaras del Neolítico.
La pieza, tallada en piedra caliza amarillo rosácea y con cuatro agujeros en su perímetro, probablemente para atarla a un rostro humano vivo o a un palo o similar para su exhibición, según los descubridores, fue hallada hace meses y acaba de ser trasladada a los laboratorios de la Autoridad Arqueológica de Israel (AAI), en Jerusalén, para su estudio.
El estudio inicial de la máscara será presentado en la reunión anual de la Sociedad Prehistórica de Israel.
Según el director del departamento de Investigación Arqueológica de la AAI, Omry Barzilai, las máscaras de piedra están relacionadas con la revolución agraria.
