La comunidad boliviana en Paraguay tomó el centro de Asunción en una fiesta de danza, diablos y ángeles en honor de la Virgen de Urkupiña, cuya imagen abrió paso a una explosión de folklore popular y ante la atenta mirada de asuncenos y extranjeros que transitaban por la calle Palma.
Por esa arteria, en el casco histórico de Asunción, desfilaron las cinco fraternidades que mostraron los más granado del folklore de Bolivia, desde la famosa Diablada de Oruro hasta los tinkus y caporales, con sus respectivas músicas y llamativos y simbólicos atuendos.
Todo un regocijo en honor de una Virgen que se celebra el 15 de agosto, la misma fecha en que se conmemora la Virgen de Asunción, patrona de Paraguay, como recordó el embajador boliviano, Reynaldo Llanque.
"Una virgencita que es la misma Virgen de Asunción, y el 15 de agosto el día de su cumpleaños", dijo el embajador, quien siguió de cerca el desfile acompañado de representantes de la Cancillería paraguaya y de los nuevos prestes de la fiesta.
