Para la artista boliviana Sofía Monroy el lienzo de sus pinturas debe ser "el protagonista" de su arte, no debe pasar desapercibido y tiene que aportar un sentido a sus obras, por lo que encontró en el aguayo, un tejido típico andino de colores, un aliado de esa complementariedad.
La decisión de Monroy de pintar sobre aguayos nació como una "búsqueda personal" de marcar un "sello" a sus obras y de dejar el lienzo blanco atrás, para comenzar a descubrir un mundo de texturas y colores que representan a la cultura aimara.
"El aguayo es muy propio y representativo de la cultura, uno sale a las calles en el país y ve aguayos en todas partes", dijo a Efe Monroy.
Es así que esta semana expuso en el Museo San Francisco de La Paz 16 pinturas que tienen como base diversos aguayos y que muestran a distintos personajes, que van acorde al textil utilizado.
"Es una búsqueda de cómo plasmar ideas que tengo sobre la sociedad y la cultura, utilizando un mismo material que la represente", dijo la artista.
