Parece salido de la novela de Umberto Eco "El nombre de la rosa", pero pasó de verdad: expertos en Dinamarca encontraron tres libros forrados en veneno en la biblioteca de la Universidad del Sur de Dinamarca (SDU, por sus siglas en danés).
Los libros eran dos obras de historia y una biografía sobre figuras religiosas, todos datados entre los siglo XVI y XVII.
Las tapas de los tres libros contenían el mismo elemento químico: arsénico, una de las sustancias más tóxicas que existen.
Dependiendo del tiempo y tipo de exposición, el envenenamiento por arsénico puede generar síntomas como la irritación estomacal o intestinal, náuseas, diarrea, lesiones en la piel y problemas pulmonares.
También puede causar cáncer e incluso llevar a la muerte. Y su toxicidad no disminuye con el paso de los años.
¿Fueron los libros venenosos parte de un complot para causar daño, como los ataques con ántrax que generaron pánico a comienzos de este siglo?
