El Museo Terra Sancta, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, ha abierto una nueva sección que muestra la caleidoscópica cultura de los primeros siglos de esta era con objetos hebreos, griegos, latinos y samaritanos.
La nueva ala del museo, construida sobre las ruinas de edificaciones de cruzados y mamelucos en la Vía Dolorosa, en el casco viejo de Jerusalén, expone objetos descubiertos en excavaciones relacionadas con investigaciones bíblicas efectuadas a lo largo del siglo pasado, informan ayer medios locales.
El Custodio de Tierra Santa, el órgano de gobierno franciscano en Israel, territorios palestinos, Jordania, el Líbano y Chipre, ha sido el promotor de numerosas excavaciones arqueológicas en la zona relacionadas con los estudios bíblicos.
Fruto de las excavaciones son las monedas, cerámica y osarios.
