El misterio que se esconde detrás del molesto ruido del goteo de un grifo acaba de ser disipado por un grupo de investigadores, que proponen un remedio simple para solucionarlo: el lavavajillas líquido.
No es la gota de agua en sí misma la que provoca ese ruido exasperante cuando cae sobre una superficie líquida. Es la oscilación de una pequeña burbuja de aire creada en el impacto y arrastrada en la superficie, destacan estos investigadores en un estudio publicado ayer viernes en Scientific Reports.
"Sin la burbuja, no hay ruido", explica a la AFP Peter Jordan, investigador CNRS en el Instituto Prime, dependiente de la Universidad de Poitiers (Francia) y coautor del estudio. "Al oscilar, este burbuja de aire hace vibrar la superficie del agua. Esta actúa como un altavoz acústico", dijo.
