La película "Wiñaypacha" (eternidad), el primer largometraje peruano íntegramente en aimara, llegó ayer a los cines de Perú con una historia de carácter indigenista sobre la migración y la desintegración de la familia, incluso en los ámbitos más rurales de los Andes, contó a EFE su director, Óscar Catacora.
Tras ser premiada en los festivales de cine de Lima y Guadalajara (México), Wiñaypacha se proyectará en nueve salas de cine de Lima y de cinco ciudades andinas como son Arequipa, Cusco, Huancayo, Juliaca y Puno.
Precisamente de Puno, ubicada a orillas del lago Titicaca, es originario Catacora y allí vive la mayor parte de los peruanos que hablan aimara.
El cineasta, de 30 años, reconoció que al inicio "fue sumamente complicado" apostar por hacer la película íntegramente en aimara "porque todavía en Perú hay discriminación hacia los pueblos originarios".
