Una universitaria japonesa perdió su cámara en 2015. Pero dos años y medio después, un grupo de niños lo encontró en una playa de Taiwán. Estaba recubierta de muchos crustáceos, pero su interior y sus fotografías, intactas.
En una extraordinaria historia de suerte y coincidencia, una cámara perdida en el mar por más de dos años fue encontrada y será devuelta a su dueña.
La cámara apareció en una playa de Taiwán, cubierta por crustáceos y casi irreconocible, pero, gracias a una cubierta a prueba de agua, el objeto está funcionando perfectamente.
Un grupo de niños y su profesor encontraron la cámara, y comenzaron una campaña a través de Facebook para hallar a su dueño.
"No lo podía creer", le dijo a la BBC Serina Tsubakihara, la dueña de la cámara. "Me sorprendí", añadió.
