Restos arqueológicos de distintas épocas, desde el Neolítico hasta la última dinastía imperial china, han sido hallados en las obras de la zona de desarrollo de Xiongan, un área de las afueras de Pekín que la capital quiere convertir en uno de los principales centros financieros del país.
Según informó ayer la agencia oficial Xinhua, durante 2017 se documentaron 263 hallazgos arqueológicos en la zona, algunos de hasta 7.000 años de antigüedad, además de restos de actividad humana durante las dinastías Ming y Qing (siglos XIV al XX).
Entre los hallazgos destaca el de un túnel subterráneo en una zona que ejercía de frontera entre distintos reinos entre los siglos X y XII y que algunos expertos han considerado una especie de "Gran Muralla bajo tierra", destacó la nota oficial.
También se encontraron restos de fortalezas, algunas de la época en la que China era gobernada por emperadores mongoles (1271-1368), así como antiguas piezas de cerámica neolítica o restos de la dinastía Zhou, iniciada en el 1046 antes de nuestra era.
