El ministro de Turismo de Argentina, Gustavo Santos, dio ayer al viceministro de Turismo de Brasil, Alberto Alves, el relevo en la Capital Iberoamericana Gastronómica, que pasa de Buenos Aires a San Pablo, "la mayor metrópoli" de América Latina, caracterizada por su "diversidad".
Si Buenos Aires fue elegida capital por la "creatividad y calidad de su cocina", recordó el presidente de la Real Academia de la Gastronomía (RAG), Rafael Ansón, Sao Paulo lo ha sido por ser "un eje urbano cultural y gastronómico" que reúne todo lo que se puede exigir a nivel gastronómico global a un lugar.
En un acto celebrado en el marco de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que se celebra en Madrid, y al que también asistió el embajador de Brasil, Antonio Simoes, Ansón explicó que la idea es que, como ya se ha hecho en los anteriores años, en los restaurantes se puedan degustar recetas de toda Iberoamérica. Y que las tiendas "puedan ser un escaparate global" incorporando productos de fuera.
