El cineasta mexicano Guillermo del Toro maravilló ayer al público del Festival Lumière de Lyon (este de Francia) al explicar, con todo lujo de detalles y altas dosis de humor, de dónde procede el universo repleto de fantasía, monstruos y seres que ha dado vida a su obra.
Ante unas 300 personas que abarrotaron el cine Odeón, el director -premiado recientemente con el León de Oro de Venecia por "The shape of water"- regresó a su infancia, que calificó de "extraña" porque pasaba mucho tiempo solo, sobre todo leyendo y devorando imágenes horrorosas.
"En la librería de mis padres había básicamente libros de biología, anatomía, antropología y arte, además de toda una enciclopedia de medicina", explicó Del Toro en su lección de cine.
"Tenía todas las enfermedades, porque creía padecer todos los síntomas", dijo.
