El pianista Chucho Valdés, la figura más internacional y reconocida del jazz cubano, reconoció ayer que es "un sueño" para los músicos de su generación que La Habana sea sede del Día Internacional del Jazz, lo "máximo que puede haber pasado tras el Havana Jam y la visita de Dizzie Gillespie" hace casi 40 años.
Valdés es el anfitrión de una jornada de celebraciones a la que asisten la secretaria de la Unesco, Irina Bokova y el pianista y compositor estadounidense Herbie Hancock, y que culminará hoy domingo en La Habana con un concierto donde actuarán grandes figuras del género como el propio Chucho, Hancock, Marcus Miller y Esperanza Spalding.
Para el pianista, fundador de la legendaria Irakere, "tener un evento como este en Cuba es lo máximo que puede haber pasado".
