En el templo de San Martín se desarrolló ayer el principal acto litúrgico de Viernes Santo para recordar la pasión y muerte de Jesús en la Cruz. La celebración estuvo a cargo del sacerdote Marco Abascal, vicario de la Diócesis de Potosí.
En el acto se escuchó el relato del mayor pasaje bíblico de la pasión y muerte de Jesús y posteriormente se desarrolló la adoración a la Santa Cruz con la participación de autoridades, pasantes y anderos.
En el mensaje central de la misa, el celebrante recordó la figura del gallo en los campanarios de muchos templos y la resonancia bíblica que significa una alarma y para despertar, lo que debe ser adecuado a descubrir la misión de fe.
Dijo que el canto del gallo debe ayudar a ver los signos para mejorar la vida, evitar la injusticia y luchar contra la exclusión y rechazo, con un compromiso para transformar el mundo. “A veces olvidamos lo fundamental y no compartimos, el gallo tendrá que despertarnos para renovar la fe para que las cosas sean distintas donde estemos”, manifestó.
Después de la misa, las agrupaciones católicas, los feligreses, estudiantes de distintos establecimientos y autoridades acompañaron la solemne procesión del Santo Sepulcro por las calles del casco histórico.
