Lo cierto, es que después de haber fundado la ciudad de La Plata y tomando las minas precolombinas de Porco, se produjo el hallazgo argentífero en el Cerro Rico de Potosí. Enterados los españoles de la riqueza, sin acto formal de una fundación solemne, se asentaron por la fuerza de las circunstancias, como un simple e improvisado "asiento de minas" y quedó fundado de hecho en 1545 un primero de abril, reconocido como día de fundación.
Los primeros años de Potosí después de su descubrimiento en 1545 los habitantes se enfrascaron en una explotación tan frenética de los entonces fáciles depósitos argentíferos que no hubo tiempo para escribir historia; se produce uno de los fenómenos más importantes de concentración urbana, “que de muchas partes del reyno acudian Indios a este assiento de potossi, para aprovecharse”, afirma Cieza al referirse a Potosí cuando visitó el “asiento” en 1549. Como el conocimiento de Cieza se remonta a los primeros años de Potosí, su descripción de los primeros años del asiento minero es especialmente valiosa.
Las primeras referencias que encontramos sobre cuantos es establecieron para fundar Potosí, encontramos en una anónima descripción donde se asevera que se pobló un “19 de abril de 1545, por 75 hombres que a ello vinieron desde la ciudad de la plata”. Junto con los 75 españoles fueron unos siete mil yanaconas que aprendieron el arte de la “wayra”. Podemos concluir que desde 1545 se fue formando una población que, sin lugar a dudas, en este primer momento, no era más que un asiento minero. Las casas se fueron haciendo “sin orden, concierto ni medida de calles, pues cada cual hizo su casa con tanta prisa que careciendo de la forma hubieron de quedar sin calles por donde pasa”.
Divulgándose en el reino del Perú el descubrimiento de Potosí, llegaron muchos españoles y casi la mayor parte vecinos de la ciudad de La Plata. José de Acosta se refiere que los primeros años de Potosí los españoles levantaron una ciudad a toda prisa, "pues (como dice Acosta) cada cual hizo su casa con tanta prisa que careciendo de la forma hubieron de quedar sin calles por donde pasar; y así en espacio de 18 meses se hicieron más de 2.500 casas para más de 14.000 personas que entre españoles e indios había".
Arzans pretende dar una razón de las primeras casas, que llama fundación y dice que “Don Antonio de Acosta comienza a contar los principios de la fundación de esta Imperial Villa a 10 del mes de enero de 1546. Pero don Juan Pasquier, el excelentísimo señor don Francisco de Toledo, el capitán Pedro Méndez y otros autores, con lo que se reconoce en varios archivos, afirman que comenzó a cimentar, a cuatro días del mes de diciembre”. Potosí, creció muy aceleradamente, muchos españoles dueños de minas aledañas atraídos por el metal argento, se avecindaron como pudieron y alentaron a poblarla, haciéndose las primeras construcciones apresurada y desordenadamente, como bien apunta Arzans. Como el frío los apretaba con rigor, se dieron tan prisa que en breves días tuvieron ya donde poderse abrigar. Las casas se fueron haciendo "sin orden, concierto ni medida de calle, pues cada cual hizo su casa con tanta prisa que careciendo de la forma hubieron de quedar sin calle por donde pasar". Continúa manifestando, que por el mes de septiembre de este año de 1545, con más de 170 españoles y 3.000 indios comenzó la fundación de Potosí. Un año después estaban edificadas "94 casas, para las cuales se les había señalado sitio en los parajes más secos... y en espacio de 18 meses se hicieron más de 2.500 casas para más de 14.000 personas que entre españoles e indios había". Acosta refiriéndose a la extensión manifiesta que Potosí tendría “dos leguas de contorno”. El año 1545 se pobló este asiento por muchos vecinos de Porco, Chuquisaca y de otros lugares del Perú que allí acudieron con la codicia de la plata.
El historiador o investigador que hoy se enfrenta a Potosí, dispone de una acumulación documental aún más grande que Arzáns. El capítulo primero de la “Historia” contiene un sumario de las alzas y bajas de la población siempre fluctuante de Potosí.
Para informar sobre la población en el lapso 1545-1700 Arzans usa diversas fuentes. En 1555 había 4,000 españoles "todos nobles", y en 1557 había 12.000 españoles y de éstos sólo 4,000 "nobles y buenos vecinos". Arzans dice que según un censo del virrey Toledo en 1572 Potosí contaba con 120.000 habitantes, pero esta cifra está probablemente hinchada. Otro censo oficial hecho en 1610 "con especial diligencia y cuidado" indicaba que había 160.000 habitantes en Potosí, y los historiadores Acosta y Méndez descomponen la cifra en esta forma: "dicen que se numeraron 76.000 indios de varias provincias juntamente con los naturales de esta Villa, entrando también en este número los 5.000 de la mita, y en todos de entre ambos sexos y edades; 3.000 españoles, entre grandes y pequeños, nacidos en esta Imperial Villa; 35.000 españoles criollos de todos los reinos y provincias de estas Occidentales Indias, de entre ambos sexos; 40.000 españoles de los reinos de España, y extranjeros; 6.000 negros, mulatos y zambos de entre ambos sexos, de diversas provincias del mundo: con que sustentaba Potosí 160.000 moradores". Investigaciones posteriores rebajarán sin duda en algo las cifras de población que da Arzans, pero no hay duda de que la población de Potosí fue nutrida en el lapso cubierto por la “Historia”, en relación a otras ciudades hispanoamericanas.
