Real Potosí pagó caro las licencias que otorgó anoche a Sport Boys y sufrió su segunda derrota consecutiva como dueño de casa.
Los lilas pasaron de la fiesta al lamento por no saber administrar mejor la ventaja que conseguían al cabo de los primeros 45 minutos de juego. A ello se sumó que no logró concretar las jugadas de riesgo que gestó en los minutos iniciales de la etapa complementaria.
Los realistas llegaban al partido con la presión de salir del fondo de la tabla de posiciones y con esa premisa empezó a generar un juego rápido por las bandas.
El premio al esfuerzo para el cuadro local llegó a los 14 minutos con el gol de Antonio Rojano. Saúl Torres generó un desborde por la banda derecha y tras llegar a la línea de sentencia sacó un centro que Rojano logró cabecear y romper el cero.
Este tanto daba la esperanza a los seguidores del lila para volver a la senda de las victorias.
Pasaban los minutos y Sport Boys empezó a desnudar las falencias del cuadro local en el medio sector. Carlos Vargas puso el 1-1, a los 24 minutos del encuentro con un remate de más de 30 metros.
Este gol fue un balde de agua fría para el conjunto local que tenía que volver a buscar el desnivel en el marcador.
El cotejo entraba en la recta final en su primera parte, una desatención del meta Carlos Arias, de Sport Boys, permitió al cuadro lila conseguir el segundo tanto.
