El Gobierno japonés anunció ayer que pedirá a la Unesco incluir 12 lugares del pasado cristiano del país, seleccionados por su importancia cultural, en la lista del Patrimonio de la Humanidad.
Los 12 sitios están ubicados en las prefecturas de Nagasaki y Kumamoto (suroeste), cuna del cristianismo en Japón.
Entre ellos destacan la iglesia Oura -la más antigua del país, y considerada tesoro nacional- y la población de Sakitsu, que acogió a numerosos "kakure kirishitan" o "cristianos ocultos" durante la persecución que sufrió esta religión en Japón en el siglo XVII.
La historia de estos cristianos, recuperada por Martin Scorsese en su película "Silencio" (Silence, 2016), tiene una importancia cultural "única", destacó el Gobierno nipón.
