Sin la renta turística y en medio de una crisis económica sin precedentes, Egipto tiene dificultad para preservar su fabuloso patrimonio histórico. "Es catastrófico", diagnosticó sin vueltas Fayza Haikal, egiptóloga y profesora de la Universidad Americana de El Cairo.
El ministerio de Antigüedades, que se financia en parte con los derechos de ingreso a los museos y sitios históricos, no tiene recursos sin turistas. "Desde enero de 2011 (...) nuestros ingresos cayeron. Esto impacta en el estado de los monumentos", explicó el ministro de Antigüedades, Jaled el Enany.
Las entradas solo sumaron 300 millones de libras egipcias (38.4 millones de dólares) en 2015, contra 1.3 millones en 2010 (220 millones de dólares), según las cifras oficiales. Al mismo tiempo, la cantidad de turistas cayó de 15 a 6.3 millones por año. Una tendencia que se confirmó en 2016.
De la pirámide de Guiza, la única de las siete maravillas del mundo antiguo que aún perdura, a los templos del alto Egipto, pasando por los templos y edificios islámicos, el patrimonio egipcio necesita esfuerzos de preservación permanentes.
