Restos de edificaciones e instrumentos domésticos de la época precolombina se hallaron en la zona alta de Tarija, donde está localizada la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama.
Según un informe de la Oficina Técnica Nacional de los ríos Pilcomayo y Bermejo (OTN), los sitios arqueológicos están asociados con el camino del Inca o el llamado Qhapaq Ñan, que fue un sistema de caminos de enormes distancias en la civilización incaica que unía a las principales ciudades de la costa y de la sierra, además de los sitios de mucho tránsito y comercio.
El hallazgo fue realizado por un equipo multidisciplinario de la empresa Rumbol, integrado por el arqueólogo y exdirector de Patrimonio Cultural, Marcos Michel, la bióloga Claudia Oller, y el consultor Alfonso Blanco.
El director de la OTN, Pablo Canedo, manifestó que esta noticia puede colocar a esta región tarijeña en la posición de ser declarada patrimonio mundial de la cultura por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
“Es un tema gigante desde el punto de vista arqueológico que cambia muchos conceptos porque forma parte del Qhapaq Ñan, que son caminos de altas densidades, rutas especiales y únicas. Con esto se confirma que este territorio tuvo una inmensa población incaica”, dice.
El hallazgo arqueológico se produjo cuando se realizaba el estudio de actualización del Plan de Manejo de la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama, encargado por la Oficina Técnica de los ríos Pilcomayo y Bermejo.
Ahora sostienen que el hallazgo puede ser motivo para ser declarado patrimonio por la Unesco.
