La ciudad francesa de Estrasburgo afronta los últimos meses para convencer a la Unesco de que el patrimonio mundial de la ciudad debe ampliarse de la Gran Isla (casco histórico con la catedral, incluido en 1988) al barrio alemán o imperial, conocido como Neustadt (ciudad nueva).
Ese barrio fue levantado entre la anexión de Estrasburgo al imperio alemán, en 1871, y el fin de la Primera Guerra Mundial (1914-18). En su día, triplicó la extensión de la ciudad, y allí se instalaron unos 100.000 alemanes llegados del otro lado del Rin.
Hoy es el barrio con mayor densidad de la capital alsaciana y cuenta con unos 4.000 inmuebles, de los cuales el 10 % son de estilo Art Nouveau. Desde el punto de vista arquitectónico, se le considera precursor en la concepción de la construcción urbana.
