La madre Teresa de Calcuta será canonizada el próximo domingo, 4 de septiembre, en el Vaticano. La canonización llega 19 años después de su muerte, pero sobre todo en un momento especial para la Iglesia católica que celebra un Jubileo de la Misericordia, de la que la monja, premio Nobel de la Paz, fue testimonio con su ejemplo durante toda su vida.
Inés Gonxha Bojaxhiu, conocida universalmente como Teresa de Calcuta, encarnó la imagen de la devoción y el compromiso con los más desfavorecidos convirtiéndola para muchos en una santa en vida, una condición que el Vaticano reconocerá el próximo domingo en un periodo récord.
La madre Teresa, nombre que adquirió durante su noviciado en Irlanda por Teresa de Lisieux, nació en 1910 en el seno de una familia católica en Skopje, hoy capital de la República de Macedonia y entonces bastión disputado por los albaneses en los estertores del Imperio Otomano.
"Un llamamiento a la misericordia en este mundo tan fracturado. Un llamamiento para que el mundo encuentre las razones para vivir y esperar", así definió el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, la canonización del próximo domingo de la madre Teresa de Calcuta.
Una canonización que el papa Francisco insistió para que fuese celebrada antes de la clausura de este Año Santo.
El rito "para recordar las viejas y las nuevas pobrezas y un mensaje directo al mundo actual", agregó Parolín en una entrevista concedida en ocasión de este acontecimiento.
La canonización se ha producido de manera rápida, ya que sólo pasan 19 años desde su muerte, pero que ha cumplido con todos los requisitos.
