Los arqueólogos están maravillados con el descubrimiento de una momia egipcia de 3.000 años de antigüedad que tiene más de 30 dibujos plasmados por casi todo el cuerpo.
El hallazgo se produjo en Deir el-Medina, un poblado de Egipto, y si bien no es la primera momia tatuada que se halla, llama la atención por las plasmadas imágenes de objetos reales y ser la primera del Egipto dinástico.
La mujer tatuada, de quien ya no quedan parte de los brazos ni la cabeza, vivió entre los años 1300-1070 aC y, según los especialistas, sus tatuajes pudieron haber sido una manifestación pública de su religiosidad, algo nunca antes visto.
En hallazgos anteriores los trazos erán patrones de puntos o líneas, pero en el cuerpo de la momia se ve, bajo la luz de los infrarrojos, dibujos de vacas, flores de loto, ojos y babuinos.
