En los templos de la ciudad de Potosí se desarrollaron ayer los actos del Jueves Santo congregando a la familia potosina y respetando la tradición católica.
En la Santa Basílica Catedral y después de más de 10 años se desarrolló la misa de la Cena del Señor y la institución de la Eucaristía, celebrado por el obispo de la Diócesis de Potosí, monseñor Ricardo Centellas. Recordó que la Iglesia Católica vive el año de la misericordia para alcanzar la reconciliación y la demostración y práctica de la solidaridad.
Con todos los rigores del acto litúrgico, los sacerdotes y devotos cumplieron el rito del lavatorio de los pies a modo de recordar a los doce apóstoles y el gesto de humildad que demostró Jesús.
Como es costumbre, el Santísimo Sacramento fue instalado en un altar especial llamado “Monumento”, luciendo diferentes adornos que fueron colocados por los sacerdotes, religiosas y los creyentes.
