El fenómeno de El Niño seguirá enfureciendo el Pacífico de aquí a finales de año tras provocar tres huracanes simultáneos a finales de agosto por primera vez en la historia, mientras que en el Atlántico su efecto será el contrario con una actividad ciclónica muy baja.
En una entrevista con EFE, el portavoz del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU., Dennis Feltgen, vaticinó que El Niño continuará afectando el Pacífico y el Atlántico no solo de la temporada de huracanes, sino en la estación de invierno.
Los pronósticos del CNH coinciden con los expertos de la Organización Meteorológica Mundial, que advirtieron de que el cambio climático ha creado condiciones sin precedentes para el fenómeno de El Niño, que será uno de los cuatro más fuertes desde 1950.
Por primera vez en la historia, la NASA captó el fin de semana pasado sobre el Pacífico de forma simultánea tres huracanes de categoría cuatro con vientos superiores a los 200 kilómetros por hora: Jimena, Ignacio y Kilo.
Feltgen explicó que El Niño, caracterizado por un sobrecalentamiento de las aguas del Pacífico, está impulsando la formación de tormentas en ese océano y dificultando los ciclones en el Atlántico.
Cuando El Niño está presente en el Pacífico se incrementan los vientos cortantes en el atlántico, desde África hasta el Caribe, y esto entorpece el desarrollo de las tormentas en el Atlántico.
La temporada de huracanes en la cuenca atlántica está en uno de sus puntos críticos, al empezar el mes de septiembre El Niño mantendrá su fuerte intensidad durante los tres meses de temporada, que concluye el 30 de noviembre.
