Aunque no es ninguna novedad; es cada vez más preocupante el bajo rendimiento de los estudiantes en los niveles de Primaria, Secundaria y también en la Educación Superior e inmediatamente surgen interrogantes como ¿Será que los valores que parten del hogar están cada vez peor? ¿Será un problema generacional? ¿Será que la tecnología cada vez más sorprendente está resultando contraproducentes? y otras interrogantes más.
Como docente de Lenguaje (Colegio) y Comunicación (Universidad) me tomo la libertad de exteriorizar una gran preocupación por el bajo nivel de la lectoescritura, la pésima redacción, la alarmante ortografía y el desinterés cada vez mayor por el hábito de la lectura así como por la decadencia en la expresión oral en el aula.
Desde luego que no se puede generalizar porque existen estudiantes que tienen una buena redacción, ortografía y bastante capacidad para exponer un tema en el aula, pero son muy pocos porque una gran mayoría de los estudiantes se muestran reticentes, apáticos e indiferentes para “aprender” y muestran un escaso espíritu de superación.
Por consiguiente, hoy más que nunca es urgente replantear y redireccionar el Sistema Educativo en Bolivia ante el fracaso de la Ley 070 porque teóricamente el actual modelo educativo tiene aspectos rescatables, pero en la práctica o en el día a día cada vez estamos en retroceso. De aquí en adelante, de lo que se trata es de crear en el estudiante boliviano una conciencia objetiva y crítica de sui realidad y de la realidad en la que siente y vive, para cuyo efecto se tienen que cambiar y actualizar los contenidos curriculares e innovaciones metodológicas.
Entre otros aspectos, es necesario y urgente cambiar el reglamento de evaluación para que no sean el reflejo solamente de los temas avanzados, sino también tomar muy en cuenta todo aquello que el estudiante sabe hacer, tener creatividad, iniciativas y otras capacidades que evidentemente establece la Ley 070, pero que en los hechos o en la cotidianidad del aula no pasa nada.
El pedagogo italiano Francesco Tonucci sostiene lo siguiente: “Ahora, en los Sistemas Educativos debe quedar como una premisa que a los estudiantes se los debe concientizar que su formación y su futuro no solamente se debe basar en los libros o en los textos de estudio, sino que ahora tenemos que lanzar nuevas ideas y nuevas formas de enseñanza para una nueva escuela que responda a lo que nuestra sociedad necesita”.
De uno de los libros de mi autoría, transcribo lo siguiente: “La pujante economía de Finlandia tiene como base fundamental su excelente Sistema Educativo porque los finlandeses hicieron todo lo contrario de lo que hace el resto del mundo partiendo de la premisa de que lo más importante es la calidad de tiempo en el aula y no la cantidad”.
