El Gobierno elevó de Bs 2.000 millones a Bs 6.000 millones el fondo para financiar la compra de petróleo y sus derivados, mientras el presidente Rodrigo Paz reconoció que su administración trabaja en un plan para eliminar el subsidio de los combustibles, que incluye una ayuda para los sectores vulnerables.
La elevación del límite de recursos que el Tesoro General de la Nación (TGN) puede asignar a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) permitirá cubrir la diferencia entre el costo de importación de petróleo y combustibles y los precios reconocidos en el mercado interno.
La medida está contenida en el Decreto Supremo 5705, aprobado el lunes por el gabinete de ministros, y triplica el techo de Bs 2.000 millones establecido apenas en agosto. En julio, mediante el DS 5652, el Gobierno había fijado inicialmente un límite de Bs 1.000 millones.
La norma justifica la ampliación por la necesidad de mantener la estabilización de los precios de los productos derivados del petróleo y garantizar los recursos suficientes para asegurar el abastecimiento de combustibles en todo el territorio nacional.
El incremento se produce mientras Bolivia enfrenta un mayor costo de adquisición de carburantes en el exterior.
$US 55 MILLONES SEMANALES
El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, informó que el país destina actualmente alrededor de $us 55 millones por semana para sostener la subvención.
Según explicó, el aumento de los precios internacionales encarece las compras que realiza YPFB y amplía la brecha que debe ser cubierta con recursos públicos.
Los Bs 6.000 millones constituyen un techo de financiamiento y no implican que ese monto haya sido desembolsado de manera inmediata. Su asignación está condicionada a la disponibilidad financiera del TGN y a la información que YPFB debe remitir sobre el uso y destino de los recursos.
