El Gobierno dispuso el despliegue de fuerzas militares especiales antiterroristas hacia el municipio de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, con el fin de contener una ola de violencia armada que sembró zozobra e incertidumbre en la población. La determinación busca respaldar a las unidades policiales frente al asesinato de cuatro personas perpetrado en menos de 48 horas en esa región fronteriza.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó el movimiento de las tropas de élite y explicó que las Fuerzas Armadas cuentan con personal adiestrado para enfrentar contingencias de alto impacto. Justiniano afirmó que “estas fuerzas especiales se dirigen desde hoy día a San Ignacio” para restablecer la “paz” y la “tranquilidad”. La autoridad evitó brindar precisiones tácticas sobre la cantidad de efectivos movilizados o las rutas empleadas debido a la naturaleza del operativo, aunque remarcó que las unidades permanecerán en la zona “lo que sea necesario”.
La alarma social escaló a raíz de dos violentos ataques armados registrados a principios de semana. La madrugada del domingo, desconocidos acribillaron por separado a Rodrigo Oliveira Zeballos y a Gabriel Posiabo Fernández, este último atacado en su domicilio con 21 disparos de nueve milímetros tras una videollamada para verificar su identidad. La noche del lunes, pistoleros en motocicleta irrumpieron en una vivienda del barrio San Martín y acribillaron a dos hombres mientras se emitía un video en vivo por redes sociales, hechos que la Policía investiga bajo la hipótesis de presuntos nexos con el narcotráfico y con el Primer Comando de la Capital.
