Con una inversión de $us 12 millones, el pozo Montecristo-9 (MTC-9), en Okinawa, Santa Cruz, entra en una fase decisiva para determinar su potencial de producción de gas y condensado. La prueba permitirá evaluar las formaciones Huamampampa y Los Monos y establecer si su explotación es técnica y económicamente viable.
El proyecto, ejecutado por YPFB Chaco, tiene un plazo de ejecución de 90 días e incorpora tecnología especializada para intervenir formaciones de baja permeabilidad.
El presidente Rodrigo Paz visitó este martes el área de prospección y destacó que se trata de “un campo de desarrollo piloto, pero de una modernidad absoluta para Bolivia” y afirmó que, si los resultados son favorables, el área podría “aumentar un 13% el gas para Bolivia junto a todo el sector de Okinawa”.
