La explotación de carga oxidada en la parte superior del Cerro Rico de Potosí estaría acelerando su deterioro, poniendo en riesgo a la montaña, que no solo es un lugar de extracción de minerales, sino también un patrimonio de la humanidad.
El representante de la Comisión Técnica de Preservación del Cerro Rico de Potosí de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF), Freddy Llanos, advirtió que la explotación masiva de la parte superior constituye un factor de elevado deterioro del Sumaj Orcko.
“Pequeños grupos de cooperativistas han llegado a la parte superior del cerro a través de lo que llaman ‘chorreras’; para nosotros son ‘ore pass’ (paso de minerales), que son canales estrechos que llegan a la parte superior y a los taqueos que, desde la época colonial, están allá. La roca nueva fragmentada es precipitada hacia un lugar más abajo”, detalló el ingeniero minero.
Indicó que, debido al trabajo de precipitar la carga suelta desde la cumbre, se está generando un mayor deterioro, lo que puede evidenciarse en el crecimiento de los hundimientos H-141, H-144, H-1 y H-3. Ese proceso podría llevar al colapso de la cúspide del Cerro Rico de Potosí.
En las últimas semanas, la población advirtió que en la parte superior izquierda del Cerro Rico existe un enorme corte que semeja una fractura de la roca, lo que hace presumir que el deterioro de esa parte del yacimiento continúa creciendo.
Ciudadanos demandan que se ponga freno a los trabajos de extracción de concentrados de plata en la parte alta, más aún cuando no existiría ningún contrato entre el Estado y los cooperativistas para asentarse en esa zona.
INFORME
Un reporte de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), al que El Potosí tuvo acceso, señala que “las condiciones geodinámicas en el Cerro Rico de Potosí están en continuo cambio morfológico. La estabilidad del Cerro Rico se ve afectada por el talud del macizo rocoso del sombrero de hierro, con un radio de seguridad aproximado de 200 metros hasta la cota 4.400 m s. n. m., con 11 hundimientos (H-141, H-144, H-1, H-3, H-5, H-4, H-10, H-145, H-143 y H-146). En los últimos meses se identificaron dos nuevos hundimientos (H-145 y H-146) en el sombrero de hierro. Esta deformación geomorfológica genera fallas de relajación del macizo rocoso a causa de la erosión antrópica en el sector de los hundimientos”.
