Roberto Ramos, conocido en redes sociales como Rob ResCata, compartió la historia de Bicho y Bolivar dos perros que habían sido afectados por el hecho del Regimiento de Artillería – 2 Bolívar en Viacha, lugar que era su refugio, ambos ahora necesitan ayuda veterinaria y un hogar.
Bicho fue rescatado el sábado 5 de septiembre, de entre siete y nueve años, tenía heridas externas, lesiones en los ojos y problemas provocados por las garrapatas. Ramos lo trasladó hasta La Paz para recibir atención veterinaria.
“Bicho está recuperando, son heridas no más, pero siempre con cicatrices”, comento Ramos.
Mientras Bolivar no sufrió lesiones por las explosiones, la revisión veterinaria reveló, un problema de cáncer en la vejiga.
“Está a contrarreloj. Él tiene que hacer la quimioterapia”, explicó Ramos.
El cuartel se convirtió en su refugio
Bicho y Bolívar no tenían dueño. Como otros perros que viven en las calles, llegaron hasta el recinto militar en busca de comida y un lugar donde resguardarse. Las puertas abiertas les permitieron entrar y permanecer allí durante años.
Nadie asumió de forma permanente su cuidado, por lo que ambos aprendieron a sobrevivir por su cuenta entre las instalaciones militares.
Ahora permanecen en casas particulares que les brindan acogida temporal. Esas familias no pueden mantenerlos por mucho tiempo y el rescatista busca hogares temporales o definitivos en la ciudad de La Paz.
Un tercer perro todavía espera ayuda
Ramos también recibió el reporte de un tercer perro con una lesión en una de sus patas traseras. Todavía no logró encontrarlo.
Explica que cada rescate implica una responsabilidad que va más allá de sacar al animal de un lugar de peligro. Sin un albergue o una casa propia, debe conseguir primero un espacio donde pueda dejarlo. “Es un compromiso, no es nomás rescatarlo”, afirmó.
Por eso trabaja con una regla propia: primero busca la manera de sostener al animal y luego asume el rescate.
Un pintor que rescata por las tardes
Ramos no tiene una fundación, un albergue ni un equipo permanente de voluntarios. Es contratista pintor y dedica las mañanas a su trabajo. Por las tardes y hasta altas horas de la noche se ocupa de los animales que necesitan ayuda.
Parte de lo que gana también termina en los tratamientos. Cuando las colaboraciones de la gente no alcanzan, pone dinero de su propio bolsillo para cubrir cirugías y otras atenciones.
“Yo lo único que hago es publicar, pedir ayuda. La gente que me conoce me apoya”, relató.
Ramos dice que lleva esta actividad prácticamente solo. No tiene voluntarios que lo acompañen, alguien que se encargue de las grabaciones ni una persona que conduzca un vehículo para trasladarlo. Aun así, continúa.
Las personas interesadas en ofrecer un hogar temporal o definitivo a Bicho o Bolívar, o en colaborar con el tratamiento de este último, pueden comunicarse con Roberto Ramos al 73585834 o mediante las redes sociales de Rob ResCata.
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