Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) detectó un rezago acumulado de casi seis millones de litros de combustible e implementó un Centro de Monitoreo y Control para garantizar la trazabilidad del producto, anunció este martes el presidente de la estatal, Sebastián Daroca.
La investigación reveló asignaciones manuales y la práctica de reservar cupos sobre volúmenes que no existían físicamente en planta. Para corregirlo, la empresa unificó sus sistemas y ahora las facturaciones se realizan únicamente sobre combustible disponible. Además, se cerraron 630 accesos remotos y 60 locales, objeto de una auditoría forense para determinar responsabilidades y presentar denuncias esta semana.
El nuevo centro permite el seguimiento en línea de cada cisterna, conductor y punto de entrega. Daroca destacó que se pasó a un esquema con “trazabilidad completa”, lo que facilitará el control social junto a municipios y comités cívicos. Asimismo, se desplegarán cuadrillas de control en campo que iniciarán en Montero para verificar asignaciones en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.
