La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) se sumó este jueves al rechazo contra el Decreto Sumpremo 5676, que fija el precio del diésel en 18 bolivianos, porque la disposición afecta a pequeños y medianos agricultores, incrementa los costos operativos y no garantiza el abastecimiento.
La organización desmintió que el nuevo esquema alcance únicamente a grandes compradores, ya que impacta a quienes adquieren desde 120 litros mensuales. Asimismo, denunció que operadores informales compran combustible subvencionado a 9,80 bolivianos para revenderlo al sector agropecuario. Anapo exigió investigar este circuito irregular e indicó que el decreto consolida los incentivos para el desvío.
Según la institución, el encarecimiento llega en plena cosecha de invierno y amenaza con reducir la superficie de siembra, lo cual subirá el valor de la carne, leche y huevo. Ante la persistencia de filas y cupos restringidos, la entidad sostuvo que “un litro más caro” no resuelve la crisis si los productores no logran acceder al carburante. Finalmente, aclaró que no defiende la subvención, sino que rechaza el diseño de la reciente política del Gobierno.
