Dos accidentes de tránsito, considerados atípicos por la Policía, se registraron en Sucre. Un joven de 30 años resultó atropellado el 20 de julio en la zona de Molle Molle por un conductor que fue obligado por vecinos a trasladar al herido a un hospital. Cuando llegaron a destino, el joven había muerto. En el examen de alcoholemia se evidenció que el conductor del vehículo tenía un grado alcohólico de 0,54.
Al día siguiente, un niño de diez años estrelló un camión contra una pared y tres personas resultaron heridas en el barrio Palestina. Estando en la cabina desenganchó la caja y el vehículo se incrustó en una casa donde estaban una persona mayor y otro niño.
