Se agotó la paciencia y también las gestiones. Los transportistas de Potosí afirman que no existe una solución a la crisis de combustible y advierten que, ante la falta de respuestas de las autoridades, solo les queda una vía: volver a las calles para exigir diésel y gasolina.
El dirigente del Sindicato 16 de Noviembre, Jesús Oros, sostuvo que los reclamos realizados ante autoridades municipales, YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) no permitieron mejorar el abastecimiento y cuestionó que los volúmenes destinados a Potosí continúen siendo insuficientes frente al crecimiento del parque automotor.
“No hay solución, no hay visos de solución”, afirmó Oros, al señalar que el transporte potosino continúa enfrentando largas filas en las estaciones de servicio y una reducción en sus jornadas de trabajo.
Según el dirigente, actualmente menos del 50 por ciento del parque automotor de servicio estaría trabajando con normalidad, mientras que el resto permanece paralizado o pierde buena parte de su jornada haciendo filas en los surtidores para conseguir diésel.
Oros afirmó que, ante la falta de resultados de las gestiones realizadas, el sector considera que no existe otra alternativa que movilizarse y salir a las calles para exigir una atención efectiva a sus demandas, pese a la ampliación del estado de excepción en el país.
