Manuel Ferrel, el portero de Guabirá que denunció amenazas, reapareció este jueves para pedir perdón por su comportamiento a raíz “del miedo y la desesperación” y no denunciar ofrecimientos de personas extranjeras.
Sin embargo, en declaraciones a los medios en Santa Cruz, el futbolista afirmó que no está involucrado en amaño de partidos y se ofreció como testigo protegido ante la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
“Nunca estuve en ningún tipo de esas cosas que están induciendo”, indicó Ferrel, entre lágrimas, en alusión a las denuncias de amaño de partidos, pero aseguró que recibió llamadas de personas que, al tener conocimiento de que era jugador profesional, le exigían cometer situaciones “irregulares”.
