Con un acto protocolar al que asistieron autoridades, representantes de misiones diplomáticas, docentes, estudiantes, exalumnos e invitados especiales, la Alianza Francesa (AF) celebró el viernes sus 80 años en Bolivia precisamente donde nació, en Sucre, en 1946.
En la oportunidad, rindió un homenaje a cinco mujeres: Luz Marina Echalar, María Eugenia Ibarnegaray, María Teresa Lema, Leonarda Olmedo y María Teresa Salame. De ellas destacó su invaluable aporte pedagógico, cultural e institucional y contribución al fortalecimiento y difusión de la lengua francesa y de la francofonía en la capital boliviana.
RESPETAR A LEY
El presidente del Directorio de la AF, Luigi Arata Forest, en palabras de circunstancia, afirmó que "cada Alianza depende de sí misma. Lo que tiene de inteligente, lo que hicieron sus fundadores es respetar, primero, el derecho, la ley de cada país donde se establezcan. Entonces, de una Alianza en algún país africano a una Alianza como la nuestra en Bolivia pueden variar sus estatutos, la manera de constituirse, lo que sí, sobre la calidad de la educación que imparte, tenemos convenios con el Estado francés, nuestros certificados son válidos en el Estado francés (...).
Luego, dijo que esas leyes, esas normas y esos valores permanecen vivos, como un ideal, por más de 200 años.
SABOR FRANCES
Refiriéndose a Sucre, Arata recordó que se la menciona como colonial y lo es de la Plaza 25 de Mayo hacia los cerros Sica Sica y Churuquella, pero hacia el Parque Bolívar tiene características republicanas. En este último sector "es republicana con sabor francés, republicana Art Nouveau desde la casa en que estamos (en la calle Aniceto Arce), que es donde vino a pasar sus últimos años la Princesa de La Glorieta (Clotilde Urioste), cuyo castillo también tiene inspiración francesa", agregó antes de citar otros edificios con los mismos rasgos arquitectónicos.
