El presidente Rodrigo Paz promulgó el Decreto Supremo 5644, que autoriza a sectores privados la importación de diésel y gasolina para consumo propio o comercialización. La norma, que se enmarca en la declaratoria de emergencia energética dictada en enero, establece que “se autoriza de manera excepcional a personas naturales o jurídicas privadas, la importación de carburantes” y aclara que su venta “está sujeta a precios de mercado”.
Una de las restricciones principales del decreto es la prohibición de combinar el producto importado con el combustible subvencionado por el Estado. El artículo 12 dispone que “está prohibido que las estaciones de servicio y puestos de venta trasvasijen, mezclen o realicen cualquier forma de combinación de productos provenientes de YPFB con productos importados”. No obstante, la norma permite el uso de aditivos de origen vegetal nacionales.
