El exvicepresidente Álvaro García Linera afirmó que el movimiento que busca derrocar al presidente Rodrigo Paz llegó a su tope, por lo que, al menos por ahora, no podrá conseguir su objetivo.
“Si el gobierno comete el error de una represión sangrienta, la sublevación pudiera expandirse aún más. El malestar social es profundo. Si el gobierno opta por el desgaste, el movimiento ya ha llegado a un tope de expansión sostenida en la movilización campesina que, por ahora, no le permite ganar. Para la renuncia del gobierno faltaría la adhesión movilizada de nuevos sectores de la ciudad de El Alto y de algunos barrios populares de la ciudad de La Paz. Pero, después de casi 40 días de parálisis del transporte, caída de la actividad comercial, desabastecimiento y exorbitantes precios de los alimentos, es muy difícil que esa movilización urbana acontezca”, señaló en un artículo publicado en el diario agentino Página 12.
