El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco Quintanilla, se trasladó este viernes hasta San Julián para acompañar el operativo de desbloqueo ejecutado por la Policía, en un punto clave que permanecía cerrado desde hace 24 días.
La autoridad llegó en medio de un escenario de alta tensión, luego de que los efectivos iniciaran acciones para liberar la vía y permitir nuevamente el tránsito de transporte pesado, pasajeros y el traslado de productos esenciales.
Durante su intervención, Quintanilla fue enfático al señalar que el Ejecutivo no permitirá que las medidas de presión continúen afectando al país. “No vamos a permitir que bloqueen a Bolivia”, afirmó.
El ministro también subrayó que, si bien el Gobierno mantiene su disposición al diálogo con los sectores movilizados, este no puede imponerse por encima del cumplimiento de la normativa vigente. “Siempre estamos abiertos al diálogo, pero sobre todo la ley. Aquí se respeta la ley”, sostuvo.
El operativo se desarrolla en uno de los puntos más conflictivos del bloqueo, que durante más de tres semanas interrumpió la circulación vehicular, generando perjuicios a transportistas, productores y familias.
La intervención busca restablecer el flujo en esta ruta estratégica que conecta Santa Cruz con Trinidad y otras regiones del país, en medio de una crisis marcada por el desabastecimiento y la presión social.
En el lugar se registraron momentos de enfrentamiento mientras los efectivos continúan con las tareas de despeje y control de la carretera. Entretanto, las autoridades aguardan un informe oficial que detalle posibles aprehendidos, personas heridas o daños materiales tras la intervención.
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