El senador Branko Marinkovic (Libre) afirmó el viernes que el problema de la mala calidad de la gasolina se originó en el gobierno anterior, cuando, según él, con un decreto supremo, se flexibilizaron los estándares de calidad. Sin embargo, de acuerdo con la normativa en cuestión, las exigencias para la Gasolina Especial no sufrieron alteración alguna. Un análisis comparativo señala que los parámetros exigidos para los carburantes se mantienen en los mismos límites desde el año 2013.
“Esto nace el 18 de mayo del 2022 con el DS 4718. El gobierno del expresidente Luis Arce, junto con el presidente de Yacimientos, decide bajar los parámetros de calidad del combustible que se importa en el país mediante decreto”, afirmó el legislador cruceño, quien preside la comisión especial del Senado que investiga la mala calidad de la gasolina. Además, argumentó que un supuesto incremento en los niveles de manganeso y gomas, sumado a la mezcla con etanol, dañó motores y catalizadores.
No obstante, el Decreto Supremo 1499 de 2013, su modificación con el Decreto 2741 de 2016 y el actual Decreto 4718 de 2022 fijaron exactamente los mismos rangos. En las tres normativas, el límite de gomas existentes se estableció de 0 a 5 miligramos por cada 100 mililitros y el manganeso se conservó entre 0 y 18 miligramos por litro.
Además, el decreto de 2022 modernizó el Reglamento de Calidad de Carburantes al incorporar métodos de análisis internacionales como ASTM y UOP, lo que permite una medición más precisa de los combustibles y un mejor control de sus propiedades físico-químicas. Fortaleció igualmente la vigilancia sobre el azufre y los compuestos aromáticos para controlar las emisiones contaminantes, y mejoró la compatibilidad de los combustibles con motores de inyección electrónica, vehículos turbo y tecnologías Euro.
La norma también amplió las facultades de fiscalización, inspección y trazabilidad de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Pese a esto, Marinkovic anunció que sugerirá procesos por daño económico al Estado contra exautoridades y técnicos de YPFB al considerar que hubo negligencia en la autorización de combustibles de menor calidad.
