El Manchester City no se rinde. Quiere pelear esta Premier League hasta el final. Le costó, tuvo que esperar 60 minutos y a una genialidad de Jeremy Doku, para doblegar al Brentford y pasar toda la presión al Arsenal, que visita este domingo al West Ham United.
Los de Pep Guardiola se resarcieron del empate contra el Everton del lunes. Durante 60 minutos, el City parecía listo para terminar de entregar la liga. La pelotita no quería entrar. Erling Haaland falló varias ocasiones, los intentos de Doku por la banda acababan en nada y había la sensación en el Etihad Stadium de que el Brentford podría enganchar una contra y poner en jaque el aliento final de arrebatar la Premier a Arteta.
Con media hora por delante, Guardiola movió el banquillo. Metió a Phil Foden y a Omar Marmoush y la apuesta le salió bien. Escasos segundos después de entrar Foden, sacó un córner en corto para Doku. El belga, héroe contra el Everton con dos tantos, incluido uno en el minuto 97, trató de tirar una pared con Foden, pero Damsgaard lo bloqueó y le devolvió la pelota a Doku.
Este probó fortuna. Si contra el Everton habían entrado dos golazos, ¿por qué no de nuevo? Y la pelota se curvó hacia la escuadra. El City respiraba; lo más difícil estaba hecho.
