Después de ocho años de un laudo arbitral internacional, Bolivia finalmente perdió el proceso y ahora debe pagar una indemnización de $us 105 millones a la empresa española Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) por las “demoras y perjuicios” que derivaron de la “nacionalización” de la administración del Fondo de Pensiones en la gestión del expresidente Evo Morales.
Según informó este martes el periódico El Español, el Tribunal Supremo de los Países Bajos rechazó la solicitud boliviana para anular la citada indemnización otorgada al banco español.
El conflicto de BBVA con Bolivia por el sistema de pensiones surgió cuando el gobierno de Evo Morales nacionalizó en 2010 la administración privada del sistema, incluida la filial de BBVA (Previsión BBVA AFP), y luego el traspaso a la Gestora Pública se retrasó y se ejecutó de forma inapropiada.
BBVA administraba pensiones en Bolivia desde 1997 a través de Previsión BBVA AFP. El gobierno de Evo Morales nacionalizó las pensiones y creó una entidad pública para administrarlo. BBVA sostuvo que la transición fue caótica, con retrasos y que las medidas adoptadas le perjudicaron.
Por tanto, el banco vasco llevó el caso al arbitraje internacional en 2018 alegando irregularidades, incertidumbre jurídica y trato arbitrario durante la transición, y el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) terminó dando la razón al banco y en 2022 ordenó a Bolivia pagar una indemnización de 105 millones de dólares, recuerda El Español.
