La inhabilitación de candidatos fue uno de los temas más polémicos de las elecciones subnacionales 2026, no solo por el número de aspirantes excluidos sino porque hubo trámites que fueron resueltos a pocas horas de los comicios.
En este proceso, de los más de 34.000 postulantes, 8.100 candidatos terminaron siendo inhabilitados porque, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE), no cumplieron los requisitos constitucionales y legales establecidos.
Entre las inhabilitaciones más controvertidas del TSE están la de Horario Poppe, en Sucre (Alcaldía); Mario Cossío, en Tarija (Gobernación); Juan Carlos Medrano, en Santa Cruz (Gobernación); el policía retirado David Vargas, en El Alto (Alcaldía); Moisés Shiriqui, en Trinidad (Alcaldía); y Edgar Bazán, en Oruro (Alcaldía).
Un caso emblemático de inhabilitación de los procesos electorales desde la refundación del Órgano Electoral en 2009 fue el de Manfred Reyes Villa en Cochabamba. El exprefecto –segundo en las presidenciales de 2009– enfrentó múltiples procesos penales promovidos por el gobierno del MAS, que terminaron alejándolo de la contienda electoral.
Desde entonces, en cada comicio se pudo advertir una recurrente anulación de adversarios, mediante la utilización de mecanismos legales-electorales.
En Sucre, el candidato a la Alcaldía por Nueva República, Horacio Poppe, fue inhabilitado después de que la alianza política con la que postulaba fue afectada por el retiro de la personería jurídica de Acción Democrática Nacionalista (ADN). Poppe calificó esta decisión de “arbitraria”, pues la alianza contaba con otras tres siglas plenamente habilitadas y con cobertura suficiente para participar en la capital.
En Tarija, el candidato a la Gobernación por Camino Democrático al Cambio, Mario Cossío, también quedó fuera de la contienda. La controversia en este caso se centró en la acreditación de su residencia. El exdiputado fue inhabilitado pese a que presentó una certificación vigente de refugiado político en Paraguay y una declaración notarial de diciembre de 2025 que lo registra como residente permanente en Tarija.
En Santa Cruz, el candidato a la Alcaldía por la alianza SAO-ADN, Juan Carlos Medrano, fue excluido de los comicios subnacionales por la misma causal que afectó a Poppe.
El caso que más llamó la atención fue el del policía retirado David Vargas, quien fue inhabilitado faltando horas para las elecciones. Vargas postulaba por el Movimiento Tercer Sistema (MTS) y fue apartado de los comicios porque declaró tener domicilio en El Alto; sin embargo, tras el cruce de información, se estableció que reside en la ciudad de La Paz, por lo que no cumplen con la exigencia de contar con al menos dos años de residencia en la jurisdicción donde postulan.
Moisés Shiriqui, aspirante a la Alcaldía de Trinidad por el MNR, también quedó fuera de la carrera electoral por haber ejercido el cargo de alcalde en más de dos gestiones. Shiriquí argumentó que la interpretación del TSE no fue correcta, explicando que antes de la nueva Constitución Política del Estado no se elegían alcaldes por voto popular, sino que los concejales eran electos y entre ellos seleccionaban al alcalde. Según su postura, esta figura no debería ser considerada como una “autoridad electa” en los términos que la inhabilitación actual exige.
