El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó que el gobierno de Rodrigo Paz heredó una deuda de aproximadamente $us 950 millones por la importación de combustibles durante la gestión de Luis Arce. En entrevista con el programa “POV” de la red Unitel, la autoridad explicó que este pasivo surgió en un escenario de iliquidez que obligó a reordenar el uso de divisas y priorizar pagos a proveedores internacionales.
“Hoy día queda una deuda bastante grande todavía. (Estamos) hablando de cerca de 950 millones (de dólares) que se está gestionando. Hay una buena coordinación con aquellos proveedores, porque se está empezando a mostrar predisposición a ordenar las cosas y eso es fundamental para poder trabajar con ellos”, dijo Espinoza.
El Ejecutivo eliminó el subsidio al diésel y aplicó un precio ponderado a la gasolina, medidas que redujeron el consumo un 30% tras frenar el contrabando. La menor demanda de dólares, cifrada entre $us 140 y 160 millones mensuales, proyecta “una aceleración” en el ritmo de incremento de las reservas internacionales para marzo o abril una vez que concluyan los pagos pendientes, según Espinoza.
