El satélite boliviano Túpac Katari (TKSAT-1), puesto en órbita en diciembre de 2013 desde China, tiene proyectada una vida útil de al menos cuatro años más, es decir, hasta 2030. Así lo señaló el exdirector de la Agencia Boliviana Espacial (ABE) Iván Zambrana, en declaraciones brindadas a Radio Fides, en las que también reveló que el Estado aún mantiene un saldo pendiente de entre $us 40 y 50 millones por el financiamiento del proyecto.
“Inicialmente el satélite tenía 15 años de vida, pero por la eficiencia operativa se ha prolongado y está previsto que la vida útil concluya en 2030. Hasta la fecha se ha transferido desde la ABE hasta el Ministerio de Economía $us 200 millones o un poco más”, expresó Zambrana en la entrevista.
La exautoridad destacó además el impacto del satélite en la conectividad del país, particularmente en áreas rurales. Según explicó, poblaciones con más de 50 habitantes —donde reside el 97% de la población— cuentan con radiobases que permiten el acceso a telefonía móvil, así como a la difusión de señales de televisión y radio gracias al servicio satelital.
A pesar de esos beneficios, analistas del sector tecnológico sostienen que, frente a las tecnologías de última generación como las ofrecidas por proveedores de internet satelital de órbita baja (LEO) —por ejemplo Starlink de Elon Musk— el Túpac Katari presenta limitaciones en velocidad y capacidad.
