La erradicación de cultivos ilegales de hoja de coca volverá a tener un “sitial fundamental” en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, donde además se realizará un nuevo estudio que defina la cantidad necesaria para el consumo tradicional de la planta en el país, informó este martes el gobierno de Rodrigo Paz.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, hizo el anuncio en un encuentro con periodistas en La Paz, a propósito de la presentación del ‘Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2024’ en Bolivia elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, en inglés).
Según ese estudio, que fue financiado por la Unión Europea (UE), los cultivos de hoja de coca se incrementaron un 10%, al pasar de 31.000 hectáreas en 2023 a 34.000 hectáreas en 2024.
“La erradicación vuelve a ocupar un sitial fundamental en la lucha contra el narcotráfico, recupera la misma prioridad estratégica que la interdicción, porque actúa sobre la causa, la sobreproducción excedentaria de coca”, dijo Justiniano.
El viceministro sostuvo que el informe de la Unodc muestra que hay “una evidente sobreproducción de coca, hay un exceso sobre la demanda legal y hay brechas que alimentan al narcotráfico”.
Según Justiniano, “el Gobierno anterior”, el de Luis Arce, “ocultó, evitó hablar sobre los cultivos de coca, se centró solamente en el tema de la interdicción”, algo que, según dijo, ocurrió desde 2008, es decir, desde la administración de Evo Morales.
