El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, anunció un amplio dispositivo de seguridad para la transmisión del mando presidencial del 8 de noviembre, que estará a cargo de la Policía Boliviana con el objetivo de resguardar a los altos dignatarios que visitarán el país y las instituciones electorales.
Ríos explicó que el Gabinete aprobó dos decretos supremos destinados a garantizar el proceso de transición y los actos protocolares de la transmisión del mando presidencial.
“Un decreto supremo establece la transición de mando en función de la entrega de la documentación, a cargo del Ministerio de la Presidencia. El segundo decreto regula los actos protocolares y los gastos para los festejos del 8 de noviembre”, explicó Ríos en conferencia de prensa.
El ministro precisó que la seguridad durante los actos oficiales será responsabilidad de la Unidad de Seguridad de Dignatarios del Estado (USEDI), cuerpo especializado encargado de la protección de las máximas autoridades nacionales y extranjeras.
