Medios uruguayos, como el diario Montevideo Portal, señalan que el narcotraficante Sebastián Enrique Marset podría estar refugiado en Bolivia, protegido por mafias locales y por la organización criminal brasileña Primer Comando de la Capital (PCC). Aseguran que Marset habría ordenado desde Bolivia un atentado contra la fiscal de Corte de Uruguay Mónica Ferrero.
El avance de la investigación uruguaya se dio tras el allanamiento de una finca en el barrio Atahualpa de Montevideo, que derivó en la detención de dos hermanos uno con antecedentes penales. En la localidad La Unión, un joven de 28 años fue arrestado como sospechoso de haber participado de manera intelectual en la planificación del atentado.
Los investigadores uruguayos consideran que la magnitud y el modus operandi del atentado evidencian la mano directa de Marset, quien supuestamente se movería con un sofisticado sistema de encriptación de origen israelí dificultando el rastreo de comunicaciones y actividad digital.
Según otro medio de comunicación uruguayo, Radio Sarandí, informa, citando fuentes del gobierno, que la información que recabaron en las últimas horas solidifican la hipótesis que detrás del atentado está Marset.
La teoría inicial que encaminaba las miradas del atentado hacia Marset tiene relación con el narco Fernando Fernández Albín, principal socio en Uruguay del fugitivo uruguayo.
