El mediocampista Boris Céspedes habló en Suiza luego de la suspensión de dos años que le impuso la Comisión Disciplinaria de la FIFA por haber dado positivo a un control doping y admitió que la sanción “podría ser el fin de su carrera”.
“Me impactó esta decisión. Sé que es una injusticia. Soy consciente de que las reglas del deporte exigen que los jugadores controlen lo que ingieren. Pero yo formaba parte de la selección nacional, en una burbuja, enfermo como un perro, y un médico autorizado por la Federación Boliviana me recetó medicamentos”, sostuvo el mediocampista al periódico Le Matin de ese país.
“La afirmación del jugador de que el equipo de la FBF le proporcionó medicación que contenía la sustancia prohibida carece totalmente de fundamento. El jugador ni siquiera proporcionó el nombre de la medicación ni la dosis de la que consumió”, señala la decisión de los jueces de la FIFA.
