El ciudadano brasileño Sérgio Luiz de Freitas Filho, identificado como presunto capo del Primer Comando Capital (PCC), ingresó de forma irregular a Bolivia, contrajo matrimonio con una ciudadana boliviana en 2011 y, tres años después, obtuvo la nacionalidad y una cédula de identidad bajo el nombre falso de Sérgio Noronha, según reveló este martes el ministro de Gobierno, Roberto Ríos. El Ejecutivo investiga ahora una presunta red de complicidad en distintas instancias estatales que le permitieron obtener documentos legales.
La investigación, activada tras un reportaje de la cadena brasileña Globo que situó a De Freitas Filho en Santa Cruz desde hace una década, arrojó que el extranjero consolidó su situación en el país mediante una serie de actos fraudulentos. “Esta persona, aparentemente, hubiera ingresado al país de manera ilegal. No se cuenta con registros migratorios”, explicó Ríos en una conferencia de prensa.
Según el informe del Ministro, en 2014, De Freitas Filho, también conocido con los alias “Mijão”, “Xixi” o “2X”, utilizó un “certificado de nacimiento falso” para tramitar su cédula de identidad. Dicho documento contenía una irregularidad. “Tiene una nota aclaratoria que ha sido escrito de acuerdo al artículo 142 parágrafo I de la Constitución, que establece, justamente, el procedimiento o cuánto tiempo (tres años) tienen que tener de permanencia los ciudadanos extranjeros para ser naturalizados en nuestro país; sin embargo, en la forma en la cual él ha sido naturalizado no corresponde al artículo que consigna el certificado de nacimiento”, explicó la Ríos.
El presunto capo del PCC presentó una certificación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que no presentaba observaciones sobre la identidad de Sérgio Noronha. No obstante, la falsedad quedó expuesta cuando se verificó que en la base de datos del Servicio General de Identificación Personal (Segip) “no se encontró registro” de esa persona. Con la cédula obtenida, De Freitas Filho incluso tramitó una licencia de conducir. En ese contecto, el Ministro anticipó que estos hechos serán indagados por el Ministerio Público, ya que “se evidencia, presuntamente, la participación de personas, de distintas instancias, que han sido participantes activos”.
La alerta internacional sobre “Mijão” llegó con demora. Brasil recién emitió la notificación de “sello rojo” el 4 de julio de este año y comunicó a Interpol Bolivia el 8 de agosto. Al respecto, el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), coronel Ángel Morales, cuestionó el retraso. “Si estaba hace diez años ya prófugo en el vecino país, asumo que los datos ya deberían haberlos dado mucho antes”, cuestionó.
